«Nada puede sucederte sin tu consentimiento»
Esta es una poderosa afirmación perteneciente a la Ley Universal de «Ley de Acuerdos».
Efectivamente esta ley se cumple, pero es importante reconocer que cuando sientes MIEDO abres la puerta y entregas tu consentimiento a que te sucedan eventos contractivos y no tan agradables. Este consentimiento lo he visto de manera más subconsciente. Es por esto, que debes hacerte consciente cuando evidencies esta emoción y procesarla lo antes posible.
Te contaré una de mis historias:
El año 2019 fui a un Centro Comercial de Santiago con una amiga a una exposición para sacarnos fotografías. El lugar era asombroso, habían muchas luces, colores y formas. Se sentía un lugar mágico. Sin embargo, en el proceso de tomarnos fotografías, preferimos sacarnos nuestras mochilas y dejarlas al lado en el suelo cerca de nosotras. Todo esto fue para estar más cómodas y livianas.
No obstante, casi al finalizar el recorrido «un hombre me roba mi mochila». Ya sospechábamos de él.

Salimos del lugar, nos dividimos con mi amiga y mientras bajaba por las escaleras mecánicas para dar aviso a servicio al cliente, que estaba ubicado en el primer piso, hice lo siguiente:
1) Conectar con mis emociones. Me pregunté ¿Tengo miedo?. Creo que estaba un poco asustada por la sorpresa de este evento, pero jamás aterrada. Sin embargo, «ya había dado mi consentimiento al robo». Lo que hice fue respirar, tranquilizarme y dejar que cualquier emoción de baja frecuencia que estuviera dentro de mí, saliera de mi campo energético.
Además de luego hacerme consciente de que No tenía miedo. Recuerdo que me repetía varias veces «no tengo miedo», «no tengo miedo», «no tengo miedo, entonces quiero de vuelta mi mochila».
2) Decretar lo que quería. Realicé la siguiente afirmación con intención: «Quiero mi mochila de vuelta con las llaves de mi auto porque es lo más importante que tengo».
3) Conectar con la Certeza y la Confianza. «Sé que mi mochila volverá a mí de forma segura». Simplemente lo sabía y me tranquilicé.
4) Soltar lo pedido. Solté por esta confianza que sentía y luego llegué a servicio al cliente del Centro Comercial.
5) Agradecer: Cuando la recuperé agradecí porque tenía lo que quería.
Al llegar a servicio al cliente pasaron unos minutos y veo al mismo hombre con mi mochila en sus manos caminando hacia mí, se acerca y me dice «encontré esta mochila, es tuya y me preocupé porque hay unas llaves de un auto» y obviamente desapareció. Lo de «encontré» se entiende que fue una mentira.
Lo importante de esto es que SIEMPRE puedes cambiar tu realidad y rápido, de la importancia de practicar a diario la OBSERVACIÓN de sus pensamientos y emociones. Obviamente atraje a un «ladrón» también consciente y conectado…o no?
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Pilar Constanza
Viajera Expansiva